Fraude Contable y Reconocimiento de Ingresos. Análisis para Inversores

Introducción

Los ingresos son la primera línea de la cuenta de pérdidas y ganancias, son la parte central de cualquier compañía, como inversor podemos hablar de FCF, de ratios o múltiplos, pero sin ingresos no existe compañía. Sin embargo, son pocos los inversores que realizan un análisis riguroso de la calidad de los ingresos de las compañías en las que invierten (especialmente en cotizadas) y muchas veces se compran los ingresos a "face value" sin pararse a pensar en que existe más allá de la cifa. 

Es necesario entender el sistema desde la base, muchos inversores se centran en métricas como el EBITDA, o el EPS o su múltiplo (el PER) sin tener en cuenta que gran parte de ese múltiplo depende de la primera línea de la cuenta de pérdidas y ganancias. Adicionalmente, el crecimiento de ingresos explica a largo plazo (según Morgan Stanley) el 74% del performance de una determinada acción. Esta situación lleva a que como gestores, nuestro objetivo sea maximizar el crecimiento rentable, que es lo que demanda el mercado, esta situación puede llevar a los gestores a sobreprometer al mercado... y cuando no se pueda cumplir lo prometido, buscar formas creativas para sostener el crecimiento. 


Fuente: Morgan Stanley

Al final el objetivo de los managers, especialmente los públicos y sometidos a los vaivenes del mercado, es cumplir las expectativas, generalmente corto-placistas de analistas e inversores. Esta situación de cumplir todos los trimestres con la comunidad inversora puede suponer incentivos perversos para los equipos que si cae la acción pueden perder la remuneración variable de un ejercicio, su despido, etc. Todo eso lleva a poner parches a corto plazo...parches que suelen salir luego a la luz y suponer situaciones mucho peores y una pérdida de credibilidad que puede ser difícil de recuperar. 

¿Cuándo se reconoce el ingreso?

Para entender más en detalle este tema, que se basa en aplicar contabilidad en nuestro análisis como inversores, lo primero que tenemos que analizar es cuando un ingreso se reconoce formalmente. 

Un ingreso se reconoce cuando existe una contraprestación determinable por la entrega de un bien o la prestación de un servicio. Esta contraprestación puede ser inmediata (vía caja) o a futuro (donde se generará un activo en la compañía contra el cliente al que ha prestado el servicio). 

Esta diferencia, aunque puede ser frugal en un primer momento, es una pieza clave del análisis, no es lo mismo 1€ en caja que 1€ de clientes, como se dice, "más vale pájaro en mano que ciento volando". Las cuentas a cobrar de clientes tienen que ser cobradas, y pueden existir casos, en que en el transcurso entre la operación y su cobro el cliente se convierta en insolvente y no pueda hacer frente a la operación. 

Sobre los días a cobrar de clientes (Days Sales Outstanding - DSO)

El objetivo de una compañía es (o debería ser) cobrar cuanto antes. Cuanto más tardemos en cobrar lo que nos deben, más tiempo estaremos dando una financiación gratuita a  nuestros clientes. En esencia te has convertido en un acreedor cuasi-gratuito para tu cliente. 

Debido a lo anterior, es necesario para cualquier inversor que realice un riguroso análisis sobre la evolución de los días a cobrar en una compañía. Un incremento de los días de cobro puede suponer entre otros:

  • Que el cliente se encuentra en una peor situación financiera, y por ello paga más tarde
  • Que la compañía está modificando las condiciones a los clientes, haciendo estas más laxas para que sigan comprando y cumplir las expectativas del mercado
  • Que mi departamento no es eficiente en el cobro de facturas y que por tanto, puedo tener un problema operacional en la compañía
Para su análisis es recomendable: 
  • Analizar la evolución de los días de cobro de cada trimestre y hacer una media móvil
  • Comparar la evolución trimestral año contra año para eliminar problemas de estacionalidad
  • Comparar la evolución trimestre contra trimestre

Con este análisis deberíamos ser capaces de ver si un cambio en los días de cobro se ha realizado con el objetivo de incentivar los ingresos durante ese periodo temporal, a costa de los periodos siguientes. 

Saturación del Canal de Venta (Channel Stuffing)

Imaginemos que somos una compañía que presenta resultados en las próximas semanas, las ventas no han ido bien, y tememos que los analistas y el mercado emitan una mala recomendación de nuestra compañía y que por consiguiente la acción corrija. En este contexto, ¿Qué podemos hacer?, pues entre otros, extender términos ventajosos a los clientes para ganar ventas.

La práctica de saturar el canal se basa cuando el management modifica los términos de venta de su producto y servicio, usualmente a final del periodo, para incitar a los clientes a comprar y así poder sostener las expectativas del mercado. 

Por supuesto, esta práctica lo que está haciendo es "robar" ventas con mejores términos del futuro, pero lo importante para el equipo es transmitir una imagen inmaculada de la compañía, los siguientes trimestres ya se verá como salir de la situación. 

Como analizar si una empresa está saturando el canal: 

  • Analizar el comportamiento de los DSO de los últimos 8-12 trimestres y analizar si existen factores estacionales que puedan haber hecho que los DSO hayan aumentado o la razón es que la empresa está ofreciendo mejores términos a sus clientes, lo que lleva a que aumenten los DSO con el único objetivo de mantener los ingresos
  • Evolución, ajustada por estacionalidad, de los márgenes brutos, la compañía puede estar ofreciendo descuentos más agresivos junto con la extensión de los términos de venta

Contratos a largo plazo, % de ejecución del proyecto / servicio (Percentage of Completion Accounting)

Para contratos a largo plazo es muy común que las empresas no puedan reconocer el 100% de los ingresos del mismo el día uno. Comúnmente, lo que se suele hacer es reconocer el % ejecutado del proyecto a la fecha como ingreso. Para cada periodo mientras dure el contrato, el management se encargará de determinar la proporción de trabajo que se ha completado para su reconocimiento en la cuenta de pérdidas y ganancias (tanto en ingresos como en margen obtenido). 

Igual que en el caso anterior, donde el management incentivaba al equipo comercial para vender más con el objetivo de cumplir las expectativas, en este caso el management puede sobrestimar el % proyecto ejecutado hasta la fecha con el objetivo de mostrar que las cosas van bien. En este caso también se puede alterar los márgenes al alza, el management hace su "mejor expectativa" sobre los costes cada trimestre mientras se va reconociendo el contrato. 

Como analizar si una empresa está acelerando el reconocimiento de ingresos:

  • Analizar crecimientos de márgenes brutos irreconciliables con la evolución normal de la empresa
  • Analizar la evolución de los unbilled accounts receivables en el trimestre vs. su evolución normalizada (clientes no facturados). Cuando el % reconocido es mayor de lo normal, la contra partida en el balance tiene que aumentar ya que todavía no se ha cobrado nada al cliente
  • Analizar la evolución del deferred revenue (ingresos diferidos). Esta cuenta analiza los servicios pendientes que tiene la empresa con el cliente. Ponerla en relación con las ventas en días medios y en un periodo de 8-12 trimestres

Ingresos de partes relacionadas

Es importante analizar el organigrama societario de la empresa, cuales son las relaciones entre la dirección, si tienen empresas fuera de la sociedad, etc. También es importante analizar si el consejo de administración no es independiente y puede tener un potencial conflicto de interés.

En el caso de las ventas con partes relacionadas, el principal problema es ser capaces de analizar si la transacción es verdaderamente independiente (arms-lenght) o por ejemplo, facturan a un precio mayor en una parte del perímetro (la parte cotizada) para mostrar un mayor crecimiento a costa del margen de la otra compañía.

Para analizar este suceso es importante:

  • Determinar los ingresos totales, los ingresos con partes relacionadas, y los ingresos ex-partes relacionadas. Analizar en serie histórica el comportamiento de estas tres partidas para ver cual es la causa real del crecimiento

Deferred Revenue

El deferred revenue es una cuenta de pasivo que surge en ciertos sectores, como pueden ser las clínicas dentales, donde el consumidor paga en caja todo el tratamiento inicialmente. La compañía recibe el dinero y puede hacer uso del mismo, pero se tiene que reconocer un pasivo que se va eliminando conforme va prestando el servicio. En ciertas empresas donde se cobra por adelantado (ej. modelo SaaS) puede ser una cuenta muy relevante y un muy buen indicador de la evolución real de las ventas de la Compañía. 

El ingreso en estas compañías obedece a ventas pasadas y no a nueva venta, la nueva venta se reconoce en el pasivo (porque has cobrado por adelantado) y por ende, es el principal indicador que todo inversor debería analizar para ver el crecimiento orgánico. 

En caso de que una compañía no pueda cumplir con su cifra de ingresos, se puede ver tentada a reducir el deferred revenue, justificar que ha llevado a cabo más servicios un trimestre, y por ello reconocer más ingresos, cumpliendo así con el mercado. Sin embargo, un analista "pillo" se dará cuenta de que lo único que ha hecho la empresa es usar ventas que ya habían sido obtenidas para mostrar una mejor foto de cara al consenso. 

Otro problema importante, es que este pasivo, si la empresa deja de crecer se convierte en un gran problema. La empresa ya ha utilizado el dinero de los clientes (lo cobró por adelantado) y ahora no tiene dinero para ejecutar el servicio. Esto puede abocar a una compañía a un concurso de acreedores (ej. Sector dental). 

Es importante analizar:

  • Evolución histórica de los ingresos vs. deferred revenue durante los últimos trimestres
  • Evolución del número de días de deferred revenues durante los últimos trimestres

Transacciones No Monetarias

Son aquellas en las que la compañía no va a obtener ingreso en caja sino una contraprestación en bienes o servicios.  Por ejemplo, una empresa puede obtener acciones al vender un bien (stock for media) y reconocer esto como un ingreso con un margen similar a los de una venta tradicional. Sin embargo, a diferencia de una transacción habitual donde si que se puede obtener caja, aquí el retorno es más incierto, no se ha obtenido caja real en la venta, pero la empresa si se ha reconocido un margen en la transacción. 

Es importante analizar:

  • Que venta es venta / caja y que venta es por intercambio de bienes y servicios. La venta por intercambio de bienes genera un retorno incierto y además existe menos tesorería en la compañía para hacer frente a pagos (que estos siempre son reales!)

Bill-and-hold revenue

El vendedor factura al consumidor en el momento inicial pero todavía no se ha transferido ningún bien, aunque se prevé hacerlo.

En este caso es importante hablar con clientes y hacer channel-check para determinar si es una práctica habitual de la compañía o la empresa está inflando sus ventas para cumplir expectativas. 

M&A y Crecimiento inorgánico

Pese a que el crecimiento mediante M&A puede ser una buena vía para expandirse en nuevos mercados y clientes, o obtener sinergias de costes y/o producción, también puede ser un camino para enmascarar el resultado orgánico del negocio original. 

Cuando se realiza una operación de M&A, esta nueva empresa empezará a formar parte de la compañía original, integrando sus cuentas en las de la empresa adquiriente. Esta situación, puede llevar a que parezca que la compañía ha experimentado un crecimiento importante, cuando la realidad es que este crecimiento viene por la adquisición.  

Es importante analizar:

  • Hacer un desglose entre ingresos orgánicos (de la empresa original) y los ingresos que aporta la empresa por M&A. Es importante, en la medida de lo posible, mantener este análisis en el tiempo para poder validar que la empresa original mantiene su ritmo de crecimiento histórico y no ha sido una forma de camuflar la caída de ventas. 

Conclusiones

Para un inversor, es vital conocer como funciona el reconocimiento de ingresos de toda empresa en la que ha invertido / se plantea invertir.  El no conocer donde están las zonas grises o si el management está incentivado para siempre cumplir con las expectativas, sea de la forma que sea, puede llevar a que se comentan grandes errores de inversión, pensando que una empresa está creciendo cuando la realidad es que este crecimiento viene por acciones, cuanto menos "cuestionables".


Sobre el Riesgo Moral (Moral Hazard)

"Market discipline can only limit moral hazard to the extent that debt and equity holders believe that, in the event of distress, they will bear costs." - Ben Bernanke.





Introducción


Desde la anterior crisis, con el rescate de las entidades financieras que habían asumido un riesgo excesivo y apalancado sus balances 100:1 / 200:1 hasta la actual situación donde se están salvando empresas que llevan años re-comprando millones de acciones mediante la emisión de deuda aprovechando escenarios de bajos tipos de interés, el interés perverso o riesgo moral ha aumentado hasta niveles inusuales y donde antes ciertas actuaciones se consideraban auténticas líneas rojas hoy se han normalizado y es algo que se ve como normal por los equipos directivos y gestores aunque puedan tener consecuencias desastrosas en el medio plazo y/o en cualquier escenario de riesgo. 

El término de riesgo moral se originó en el negocio de las aseguradoras siendo un término que hacía referencia a la necesidad de las mismas de evaluar la integridad de sus clientes antes de iniciar cualquier actividad aseguradora. Con el paso del tiempo, este concepto pasó de ser un concepto exclusivo del mundo asegurador a ser un concepto más general que se refiere a la necesidad de analizar los incentivos de cada una de las partes y las asimetrías y riesgos que surgen por este conflicto de incentivos. 

Poniendo un ejemplo básico sobre el riesgo moral,  si una persona contrata un seguro contra incendios su comportamiento cambia ya que está menos incentivado a tener cuidado ya que tiene el riesgo cubierto. Otro caso podría ser un seguro a todo riesgo en un automóvil donde el asegurado puede ser más temerario al tener un riesgo cubierto que no tenía con un seguro a terceros. 

El verdadero riesgo moral surge cuando no podemos observar sin coste alguno las acciones de los individuos y por lo tanto no podemos juzgar (sin incurrir en elevados costes de supervisión) si un determinado mal resultado ha sido consecuencia de la "mala suerte" o de una mala actuación / desalineación de la otra parte. 

Al igual que en la selección adversa, el riesgo moral surge porque dos partes de una transacción tienen información diferente, ya sea desde el inicio, o una vez cerrada una transacción donde uno de los agentes comienza a comportarse de manera diferente después de haber consumado la transacción. 

El problema del Principal / Agente

Empecemos por lo obvio: como inversor o prestamista, si le das a alguien capital, esperas una compensación adecuada por el mismo. Al evaluar esta posible recompensa futura, tienes que evaluar la calidad del proyecto en el que estás invirtiendo / financiado, así como la probabilidad de que el receptor de los recursos haga lo necesario para poder devolverlo. La primera de ellas, la necesidad de distinguir la calidad de las diversas empresas o la solvencia de los posibles prestatarios, se produce antes de la transacción y plantea el problema de la selección adversa.

El riesgo moral hace referencia a la segunda parte de la cuestión: si se compra una participación en una empresa o se hace un préstamo a una firma, ¿cómo se sabe que los agentes que reciben los recursos harán lo que sea necesario para proteger sus intereses? Si no se puede distinguir la suerte de los resultados, los gestores a los que se les han entregado capital tenderán a dirigir la compañía de la manera más ventajosa para ellos.

La separación entre la propiedad y la dirección crea un problema de agente principal (o, simplemente, un problema de agencia) que puede costar caro a los inversores. Lujosas oficinas, jets corporativos, limusinas con chofer, y generosas compensaciones son todos testimonios de cómo los gerentes sin control dirigen muchas veces las empresas para su beneficio personal sin tener en cuenta la responsabilidad fiduciaria que tienen con los inversores y los prestamistas que han aportado capital al negocio. 

La manifestación más dramática del problema de la agencia es el fraude.  Existen casos tan famosos / importantes que han hecho quebrar a grandes entidades financieras (Nick Lesson - Banco Barings) o han supuesto pérdidas muy importantes (Jerome Kerviel perdió 4.900M€ en Société Générale  mediante operaciones no autorizadas).

También tenemos el espectacular caso de Bernie Madoff, conocido como el Mago de las Mentiras ("Wizard of Lies"). El estudio ex-post de la historia revelan que Madoff no tenía un sistema de registro real de sus operaciones, pero fue capaz de sostener el fraude durante décadas a pesar de una variedad de red flags bastante obvias para cualquier inversor institucional al que se le presupone un estudio previo de las operaciones y vehículos de inversión en los que deposita su dinero. 

En pocas palabras, los principals (inversores donde se incluyen intermediarios sofisticados) no lograron controlar a su agente (Madoff), y el resultado fue catastrófico. Aún disponiendo de mecanismos sencillos para detectar estos esquemas Ponzi: por ejemplo, en virtud de la Ley de sociedades de inversión de 1940 de Estados Unidos, los fondos de inversión deben utilizar un custodio independiente para salvaguardar los activos financieros en los que invierten lo que permite llevar un registro real de sus operaciones. Permitir que la empresa de Madoff actuará como su propio custodio puede haber parecido frugal, pero en realidad, ayudó a ocultar su fraude. Al final, la vigilancia es mucho menos costosa que soportar los costes cuando sucede una catástrofe.

El Riesgo Moral en la Actualidad

Se podría pensar que la criminalidad es el principal riesgo al que hace frente el riesgo moral. Sin embargo, en las economías avanzadas, los derechos de propiedad están bien definidos y la aplicación rigurosa de la ley limitan estas pérdidas potenciales. De hecho, de los anteriores "personajes" citados Leeson pasó años en la cárcel  mientras la sentencia de Madoff fue de 150 años de prisión y 170 mil millones de dólares de restitución. 

Entonces, ¿qué problemas tienen las finanzas modernas respecto al riesgo moral? Muchas personas están familiarizadas con las herramientas que las aseguradoras emplean para abordar los problemas de riesgo moral que enfrentan al contratar seguros de incendio, de automóvil o de salud. Estas incluyen formas de autoseguro (como deducibles y copagos), así como requisitos de información, para limitar los malos incentivos.

¿Qué hay de la superación del riesgo moral en las propias finanzas empresariales? Empecemos con la inversión en acciones. Supongamos que una empresa necesita 100.000 euros para iniciar sus operaciones, y que de este, el 99% proviene de inversores de capital externo, con el 1%  restante aportado por el management. Supongamos también que, si el management tiene éxito, el valor de la empresa se duplicará, de lo contrario la empresa fracasa. Por último, supongamos que no hay forma de saber si el fracaso se debe a la mala suerte o a un esfuerzo insuficiente de la dirección. En este ejemplo, el gerente tiene poco incentivo para trabajar duro (el éxito lleva a una ganancia de 1.000 dólares, mientras que la pérdida también se limita a 1.000 dólares). Sabiendo esto, los proveedores de fondos deberían ser reacios a invertir debido a la gran desalineación de objetivos que existe en la operación. 

Resolver este problema de alineación resulta complejo. Un enfoque consiste en vincular la compensación de los directivos con el rendimiento de la empresa. Sin embargo, se ha demostrado que es demasiado fácil para los gerentes manipular las medidas de rentabilidad y ocultar pérdidas catastróficas (Ej. Enron, o las financieras pre-2007). Una alternativa es colocar al principal (el inversor) dentro de la empresa, de modo que puedan controlar más fácilmente al agente (el management). Por ejemplo, ya desde la época de J.P. Morgan este condicionaba proporcionar recursos a las empresas  con la condición de que pudieran colocar a sus tenientes en el consejo de administración de la empresa. 

En la economía actual, se sigue funcionando de manera similar mediante el condicionamiento de muchas operaciones (especialmente en el caso de Private Equities) a incorporar su equipo directivo propio a las operaciones. Este enfoque, iniciado por KKR en los 80s, se ha sistematizado con los años: comprar una empresa y luego instalan a sus propios miembros del consejo de administración o management. Los fondos de inversión activistas que compran grandes participaciones en empresas que cotizan en bolsa también pueden realizar una amplia vigilancia y tratar de influir en el comportamiento de la dirección. (ej. Elliott en Telecom Italia). 

Las dificultades y complejidades asociadas a la supervisión por parte de un externo al management son una de las razones principales por las que la financiación mediante acciones es tan costosa para las empresas. 

En el caso de la financiación mediante deuda, el problema del riesgo moral es más fácil de resolver. Como el reembolso es fijo e igual a la cantidad prestada más los intereses, toda la  ganancia o pérdida en el valor de la empresa recae en el propietario que pidió el dinero prestado. Es decir, no hay separación entre la propiedad y el control, lo que limita el problema convencional del agente principal. Sin embargo, al resolver un problema se crea otro. La responsabilidad limitada significa que el propietario no puede perder más que su inversión inicial, lo que constituye un incentivo para pedir prestado demasiado y para asumir demasiado riesgo. El exceso de deuda resultante -en el que las empresas con un capital social mínimo tienen un incentivo para apostar por el rescate, en lugar de recapitalizarlo- puede dar lugar a una inversión insuficiente.

Afortunadamente, esta forma de riesgo moral que recae sobre los acreedores -el incentivo para que un prestatario asuma riesgos que no redundan en interés del prestamista- tiene soluciones bien conocidas. Los prestamistas pueden exigir garantías que pueden embargar en caso de incumplimiento. Pueden imponer pactos que restrinjan ciertas acciones (covenants negativos). Y pueden exigir informes frecuentes sobre el desempeño de la actividad. En comparación con los mecanismos de supervisión de la propiedad, estos parecen más eficaces, y han ayudado a dar generar un sistema (más allá del tipo de interés actual) basado en mayor financiación de deuda vs. recursos propios.

El riesgo moral afecta tanto a la política pública como al sector privado. Una ilustración importante y perniciosa es el problema del "Too Big to Fail". Para ver esto, en un sistema interconectado el fracaso de una gran entidades puede arruinar el sistema en su conjunto (ej. garantías cruzadas entre entidades). Sabiendo que un gobierno no puede comprometerse de manera creíble a dejar que su empresa fracase, los directivos asumen un riesgo que aumenta sus probabilidades de fracaso. Al hacerlo, los propietarios se benefician a costa de los futuros contribuyentes (que financiarían el rescate). La solución actual, aún en fase de experimentación, al riesgo moral que entraña el hecho de ser demasiado grande para quebrar es una compleja combinación de requisitos de capital más elevados, requisitos para la emisión de deuda a largo plazo que absorba las pérdidas, pruebas de estrés, etc. . Estos requisitos son análogos a los requisitos de autoseguro e información que los aseguradores imponen a sus asegurados desde hace años. 

¿Cómo evolucionará el desafío de contener el riesgo moral? Dado que el coste de la vigilancia por los agentes externos es la fuente del problema, es natural pensar que el desarrollo tecnológico puede resolver / aliviar parte de este problema. De hecho, la actual caída de los costes de la información está alimentando el potencial de análisis de datos que puede exponer (e imponer una mayor disciplina) a la asunción de riesgos. 

Al mismo tiempo, es fácil imaginar una carrera entre las partes en el uso de la tecnología de la información. Es decir, los que se benefician de la ventaja de esconder información oculta tienen un incentivo para encontrar nuevas formas de camuflarla. Mientras que la tecnología podría ayudarnos a exponer ciertas acciones, la gente que sabe cómo funcionan los mecanismos de vigilancia también podría averiguar cómo mantener alguna información crítica fuera de la vista, al menos por un tiempo. De hecho, tanto Nick Leeson como Jérôme Kerviel hicieron trabajos de back-office que les dieron una visión de cómo funcionaban el cumplimiento y la gestión de riesgos.